jueves, 30 de enero de 2014

Dos versiones: El Barrio de los Sapos

Por Angelique Loretto

El Barrio de los Sapos es uno de los lugares más llamativos y tradicionales para los turistas nacionales y extranjeros, ubicada en el corazón del centro histórico (6 Sur entre Av. Don Juan de Palafox y Mendoza y 7 Oriente). Pero en Puebla se ha generado una disputa por quitar a quién le dio más vida a este sitio: el mercado de antigüedades.

En la administración municipal de Eduardo Rivera han querido dar “solución” a una vida más turística. ¿Cómo? Quitando los bares de las viejas casonas, quitando los antros que solo percibían a estudiantes de la clase media a baja. Los dueños de aquellas casas sólo tuvieron pocas opciones: habitar, cerrar, rentar o vender. Eligieron poner en venta sus casas. Los compradores no hicieron esperar mucho tiempo y ahora los nuevos dueños tienen planes de hacer restaurantes, hoteles boutique y locales comerciales.

Tuve la oportunidad de entrevistar a dos personajes dentro del mercado para saber qué es lo que más les afecta de una posible administración que quiere quitarles de un espacio que desde hace 40 años conquistaron. El primero es uno de los dirigentes, la segunda persona es uno de los vendedores que tienen más tiempo. Los dos fueron miembros fundadores del mercado, conocen la historia del lugar y concuerdan con lo mismo: Alfredo Toxqui no lo fundó.

La polémica entre el Mercado de Antigüedades y las autoridades municipales, al parecer es por un permiso de comercio, con límite para cierto número de vendedores. El otro conflicto es el de los empresarios (nuevos dueños de edificios) que están sobre la Plazuela de los Sapos y que quieren o están invirtiendo en la creación de nuevos establecimientos (restaurantes, hoteles, locales, cafeterías, entre otros)  contra este Mercado tradicional. ¿El motivo? Los nuevos dueños quieren acomodar en el paso peatonal mesas, sillas y sombrillas para que el paseo sea tan atractivo como los negocios que están en los portales frente al Zócalo o los café-bar que están sobre el Barrio del Artista.

Dirigente, la “Güera Cabrera”:

De este mercado que, en un inicio, fue de venta de objetos antiguos y que ahora se ha diversificado en el comercio de más productos que no tienen esa historia (que antes era incluso necesario que los vendedores contarán a sus clientes en potencia). Usted es una de las mujeres más visibles y más carismática entre los turistas, clientes y vendedores. Me ha platicado que es la única mujer que está desde que se fundó el mercado de antigüedades. Pero, ¿cómo es que nace el conflicto en el Barrio de los Sapos y esté Mercado de Antigüedades?

-Mira hija, esté tianguis nace de la necesidad que teníamos en ese tiempo de vender artículos que tenían una historia, de la necesidad de alimentar a nuestros hijos, hace cuarenta años que estoy aquí, eso es toda una vida de trabajo, trabajo que no me dieron hace cuarenta años por ser mujer. Aquí se vendieron libros muy importantes sobre la historia de Puebla, vestidos de grandes damas españolas, armas de fuego y espadas antiguas, monedas, cuadros y esculturas de arte sacro y hasta armaduras… por eso es la fama de este Mercado. Aquí mi esposo y yo fundamos este tianguis, junto con otras personas que lamentablemente fallecieron o que solo se fueron. La necesidad de encontrar la forma de sobrevivir fue lo que nos condujo a ofrecer lo que era nuestro o lo que otras personas ajenas al mercado venían a ofrecernos como hasta los días de hoy, que vienen y ofrecen sus artículos. Pero, todo estaba bien aquí con la venta del mercado, pues porque somos parte de la cultura poblana, aquí vienen los turistas y se enamoran del lugar, es un destino obligatorio en el pleno centro de la ciudad. Aquí hay armonía, pero… el conflicto se originó cuando la aún administración de Lalito Rivera empezó a quitar los bares, los antros y los dueños se vieron obligados a quitar sus negocios, él se agarro de dos o tres peleas que hubo en la noche y recuerdo que hablaban de esas peleas entre borrachos, por los jueves o viernes que estaba lleno. Había mucho chamaco de la secundaria y preparatoria, y al no ponerles restricción para beber alcohol, los dueños sin saber prefirieron cerrar el negocio antes que pagar multas. Porque de que las pagaban las pagaban. Pero ni modo, así cerraron y prefirieron rentar o vender sus casonas. Y ya hace algunos meses que a nosotros nos mueven de un lado a otro, nos dicen que son solo pruebas de ensayos de reubicación y nosotros estamos al pendiente porque esta administración tenía la intención de movernos más lejos, quitarnos de los sapos, pero ya se van y no podrán hacer nada, esperemos a ver qué pasa con la nueva administración de Tony Gali.

De estos 40 años que tiene trabajando aquí, usted conocía a los dueños de esta Plaza de los Sapos, ellos sabían que ustedes ocupan solo sábados y domingos y que seguramente había un acuerdo de dejar limpio el lugar antes de marcharse. Usted, ¿conoce a los nuevos dueños de estas casonas?
-Sí, el primero que compró la esquina es un ex-candidato político, el segundo es un italiano y el otro es un alemán. Pero son dueños nuevos que no quieren acercarse a nosotros porque nosotros somos gente humilde. Pero comen igual que nosotros, respiran el mismo aire. Una de las esquinas fue rentada como bodega, allí si no tenemos tiempo de acomodar nuestras cosas porque se venga la lluvia o el aguacero, allí las acomodamos. Rentamos esa esquina como bodega, la pagamos y no la estamos pidiendo ni prestada. Los nuevos dueños son muy alzados.

Entonces los nuevos dueños ¿no se acercan aquí el sábado ni el domingo? ¿No ha podido platicado con ellos sobre el mercado de los Sapos? O, ¿ellos no han venido a quejarse con usted?
-Uno de ellos vino a saludarme porque era candidato a la alcaldía de aquí, le comenté el problema que teníamos con la administración de Lalito… prometió ayudarnos a que este mercado siguiera con la tradición, porque Puebla es un estado de hermosas tradiciones. Después me entere de que él tienen planes de hacer un hotel, y los otros dos compradores quieren poner restaurantes de lujo para los ricos… que quieren espacio… sí, ¡quieren poner 20 mesas afuera de sus negocios para que esto sea igual a los portales del  Zócalo! Y pues les molestan los puestos que están estorbando afuera de sus negocios, pero ¿cómo van a querer tomar el paseo de los peatones y el lugar que nosotros ocupamos? Nosotros solo estamos dos días a la semana, fuera de nosotros, éste lugar no tiene vida.

Así pasa cuando las administraciones quieren hacer los “cambios visuales” de diferentes barrios en el centro de la ciudad y de los diferentes pueblos del estado. Muchos políticos tienen la idea de “sofisticar”, pero no imaginan a quienes van a perjudicar. Por ejemplo, de quitar este mercado, están perjudicando la sobrevivencia de familias enteras y el tradicional paseo de turistas que vienen a buscar objetos extraños o antiguos. Por cierto, ¿cuántos vendedores hay en este Mercado? Y, ¿qué piensan de los rumores de una reubicación?

-El sábado es el día que vienen menos, aproximadamente vienen 80. El domingo vienen todos que somos 200. Tienen miedo de lo que vendrá, muchos creen que nos van a correr a la fuerza, con todo y policías. Pero yo los tranquilizo, les digo: calma mis hijos, de aquí nadie nos mueve, porqué nosotros tenemos más de 40 años dándole vida al Barrio de los Sapos, nadie debe ni puede quitarnos, porque si alguien lo hace, aquí tengo a mis amigos de los medios que van a venir en minutos para grabar cualquier desalojo… No nos movemos y no nos movemos mis amores.

-Como líder les da confianza y seguridad de que no los moverán, ¿ellos que opinan sobre los rumores? ¿Qué le cuentan?

Sí se tranquilizan, pero tengo que estarles diciendo en cada reunión lo mismo. Pero ellos ven que estoy peleando por ellos y por todo lo que representa el lugar para el turismo y nuestras familias. Aunque ahí debe de haber uno que otro que habla mal de mí… jajaja. Desde que el candidato me regaló un coche y una camioneta, y que me compraron una casa enorme. Que la administración me tiene consentida para convencerme de quitar el mercado. Pero si van a decirme algo, que sea de frente.

Y, ¿qué les dice?

-Les digo: ¡yo soy carísima mis hijos!

¿Ya ha conversado con la nueva administración? Me enteré que aquí vinieron a buscarla.
-Jajaja… ¡sí vinieron! Aquí mismo vinieron a verme a saludarme y a abrazarme, ellos lo único que quieren es que no existan ni bares ni antros. Les dije que aquí todos los medios me conocen, y que si alguien nos quiere quitar, yo tengo a todos mis amigos para denunciar públicamente a quien se atreva a quitarnos. Ellos se fueron felices, creo que uno de los tres candidatos no vino a verme, pero el que tomará posesión si vino a verme.

-¿Qué pasara si la nueva administración decide quitarlos? ¿Aceptaría una reubicación? Y de aceptarla, ¿con qué condiciones aceptarían los líderes y los vendedores? Porque eso también ha sido noticia local: que los vendedores están divididos.

-Aquí nací, de aquí soy y esta es mi vida, aquí a todos los veo como a mis hijos, aunque a veces necesitan de que yo les tenga que estirarles las orejas. Pero si nos quitan, que nos reubiquen en una casona no lejos de aquí… que tenga varias entradas y salidas, que tengamos promoción en la televisión para que nos encuentren los turistas, porque muchos regresan y ya saben dónde encontrarnos y no queremos perder a nuestros clientes. No estoy pidiendo que nos regalen la casona, solo que nos la pongan en condiciones para que cada uno de nosotros pueda rentar el espacio, sin hacernos precios de empresarios, porque no lo somos. No estamos divididos, si escuché ese rumor de que los vendedores están molestos con sus representantes, pero eso fue una mentira para querer causar problemas y que nuestra organización empezara a dividirse para que este empresario tuviera más sencillo su trabajo de quitarnos, pero aquí todos somos parte de la misma familia. Aquí hay una casona que da vuelta hasta la esquina y tiene varias salidas (4 Sur y 7 Oriente), el caso es no irnos de aquí. Este es nuestro hogar, nuestra vida.

-¿Qué cambiará en caso de que ya no estén aquí?

-La verdad no queremos estar encerrados en una casona, dentro de espacios oscuros y reducidos. Aquí vienen de diferentes partes del mundo a conocer el turismo de antigüedades y artesanías que nosotros ofrecemos. Aquí han venido españoles, brasileños, cubanos, gringos, y hasta chinos y japoneses. Aquí han venido con cámaras a grabar este hermoso Mercado de los Sapos, para llevarnos a concursar frente a miles de destinos turísticos. Cambiará que una vez quitándonos nadie va a reconocer nuestra historia.

Vendedor:

¿Cuánto tiempo tiene trabajando en este Mercado?

-Desde que inició, aquí yo formo parte de los fundadores, ni siquiera nos reconocen nuestro trabajo, gracias a Dios, son 40 años.

En una placa sobre este Barrio, está el nombre de un ex gobernador: Toxqui. ¿Por qué no aparece el nombre de los primeros que fundaron este lugar?

-Lo conozco, él solo quiso su nombre en la placa para que nadie se olvidará de él. Todos los gobernadores hacen lo mismo para quedar en la memoria de los ciudadanos, es una adicción que tienen los políticos. Los pobres no tenemos cabida en esa ni en ninguna otra placa.

Usted que ha estado aquí trabajando desde hace cuarenta años, ha visto vendedores que vienen y que se van. Actualmente, ¿los conoce a todos? Como, ¿cuántos vendedores calcula que hay en el Mercado de los Sapos y sabe por qué inició el conflicto de quererlos “reubicar”?

-Claro, el Mercado tiene mucha historia, desde el nombre de Plaza de los Sapos, porque aquí se inundaba y se llenaba de sapos, y se inundaba por el paso del río. El conflicto, hasta donde yo sé es porque, el permiso que da el municipio es para 150 personas como máximo, pero somos 300 vendedores entre el sábado y el domingo. La administración se dio cuenta del exceso de vendedores. Y un empresario muy conocido, el del agua, es quién quiere este espacio libre porque compro algunas propiedades en el desnivel. Solo tres personas más y yo estamos desde que inició el mercado.

Ahora veo que hay muchos puestos de dulces regionales, de licor de nuez y de rompope, pan artesanal, libros, discos de música, joyería, libretas artesanales, zapatos, talavera, incluso hasta accesorios modernos que algunos son hechos en China, pero ¿qué era lo que al principio vendían en este lugar?

-Todos los vendedores éramos de antigüedades, solamente artículos antiguos. Pero ahora como ve, hay más vendedores artesanales de orfebrería, de cuadernos, de monedas del bicentenario, de collares, ropa, calzado, hasta esos jarabes de nuez, y de comida… bueno también los vendedores de talavera que ellos deberían de irse allá y no quitarnos clientes a nosotros. Bueno y hasta hay venta de juguetes en los puestos. No dudo que haya cosas Chinas, aunque no las he visto. Aquí deberían de vender solo antigüedades e irse los demás vendedores que no ofrecen nada exótico o extravagante a los turistas.

Entonces, ¿está inconforme con los vendedores que no ofrecen antigüedades y por el exceso de vendedores? ¿De quién es el problema del permiso municipal y quién los mueve: la administración? Porque he notado que hay semanas que están sobre la vialidad de la 5 Oriente, soportando bajo el Sol, cuando aquí en el paseo los árboles los cubren de los rayos y aminoran el calor.

-Sí estoy disgusto, y más porque ellos son nuevos, ellos no están desde que esto se fundó, no conocen que son los Sapos. Pero… no… los de municipio no nos mueven, esto no es problema de la administración, ellos no están encargados de aceptar o rechazar a los nuevos vendedores y mucho menos tienen que ver con el acomodo y desorden de los puestos. Pero el permiso es para 150 personas no para el doble, ese es problema de nuestros representantes, de nuestros líderes. Pero eso sí, seguramente los dueños de estas casas quieren libre ese paso, para nosotros es mejor tener nuestros puestos bajo los árboles y más ahora que empieza la temporada de calor. Pero, hasta donde yo sé, la administración no nos quiere quitar. Pero hasta pienso que nos mueven para mortificar la vialidad, nada más para eso, para molestar a los conductores, para que el tránsito vehicular sea lento y como usted vio que la calle está cerrada y se use como paseo peatonal. Es una escusa, es una estrategia política para poder movernos de este espacio. El propósito es quitarnos y no es la administración, son los empresarios.

Pero una solución es que sus líderes pidan el permiso para 300 personas y a cada vendedor lo ubiquen para que este acomodado y cada quién respete el lugar que le corresponde. Hablar con los empresarios para ponerse de acuerdo con el espacio, que supongo es el paso peatonal, y el paso peatonal no les corresponde a los nuevos dueños de esas casas. Usted, ¿sabe si su líder está gestionando un nuevo permiso?

-Sería una buena solución, pero los empresarios solo ven su beneficio, quieren apropiarse del paso peatonal… ellos no van a razonar ni con nuestros líderes ni con los vendedores. Y aquí la líder en un taxi para 4 personas mete a 20 personas para que estemos incómodos y nadie más pueda entrar al taxi. Así estamos amontonados y el paseo ya no se puede disfrutar y las personas prefieren ir de paso antes que quedarse a ver que compran. Ella se queda con la ganancia… A ella no le conviene pedir el permiso para 300 vendedores, si no entonces… ¿Cómo va a obtener su ganancia?

-Usted, ¿le ha comentado sobre esto a su líder, de que está inconforme? Y ya que está hablando de ganancia, ¿cuánto es lo que usted cree que gana?

-No le he comentado nada, porque aquí todos están agradecidos con ella, y los que le comentan algo, pues les dan cuello… ya no regresan a vender y ni se acercan a visitar ni para comprar. Por eso todos los vendedores son nuevos. Imaginé, a partir del vendedor 150 hasta 300 y tantos, son las ganancias que ella se queda al día. Si me quejo, me corre de aquí y nadie va a levantar la mano por mí, ninguno de mis compañeros querrá defenderme, ni mi antigüedad en este lugar hablará por mí.
¿Cuánto les cobra por la renta del espacio?

-No nos cobra mucho, bueno no me quejo de cuanto nos cobra pero si me quejo de que no tiene prioridad con los que estamos desde el inicio en esto. Pagamos una cuota de $20. El problema es lo que ella se gana al tener 300 personas vendiendo, los dirigentes se llenan los bolsillos sin darnos ni mejor espacio o de perdido no nos muevan de nuestro lugar, saber que estos son mis dos metros y ya. Y que dejen de amenazarnos.

¿Quiénes los amenazan y que les dicen?

-Mire, nos amenazan con eso de que nos van a desaparecer del lugar, que, porque el restaurante es de Amalfi, y el hotel de Tony Gali, y que el tal Junghanns, el del agua, va a poner un restaurante y quiere el paso libre para poner todas sus mesas afuera del restaurante. Ellos los empresarios y los políticos quieren este espacio para ellos y a nosotros nos quieren correr.
¿Usted ha podido hablar con los dueños de esos futuros establecimientos?

-No, ni quisiera. Porque después mis compañeros van a decir que ya me vendí y me quitaran de mi lugar. Aquí todos buscan una escusa para poder correr al que sea y entré algún amigo a vender. Si aquí todos están agradecidos con nuestra líder, porque les da la oportunidad de vender, y porque ella les dice “te rento el espacio porque te amo”.

En unos días será el cambio de administración municipal, ¿cree que se llenará de hoteles de lujo, cafeterías, restaurantes, cada establecimiento con sus mesas, sillas y sombrillas como lo habían ideado el año pasado las autoridades municipales? ¿Qué espera sobre la discusión que hay en el Barrio de los Sapos y el mercado de antigüedades?

-Espero que se pongan de acuerdo con nuestros líderes y cumplan con los permisos establecidos… que si el permiso cubre a 150 personas, que sea sólo para 150 personas y no para 300. El municipio fija el número de vendedores, del 151 para adelante tendrán que irse a otro lugar, y a lo mejor eso si traerá fuertes consecuencias, porque  los corridos sí se van a enojar y a lo mejor eso hará que el conflicto crezca y se salga de las manos de nuestros dirigentes. Aquí debe de ser un negocio de antigüedades y también generacional. No quiero ni ver el día que los empresarios nos quiten de aquí, la administración debe de estar consciente de las familias que aquí laboran los fines de semana, darle prioridad a los que no somos ricos como esos empresarios. Esto no es algo que se pueda quitar de un día para otro.

jueves, 30 de enero de 2014

Dos versiones: El Barrio de los Sapos

Por Angelique Loretto

El Barrio de los Sapos es uno de los lugares más llamativos y tradicionales para los turistas nacionales y extranjeros, ubicada en el corazón del centro histórico (6 Sur entre Av. Don Juan de Palafox y Mendoza y 7 Oriente). Pero en Puebla se ha generado una disputa por quitar a quién le dio más vida a este sitio: el mercado de antigüedades.

En la administración municipal de Eduardo Rivera han querido dar “solución” a una vida más turística. ¿Cómo? Quitando los bares de las viejas casonas, quitando los antros que solo percibían a estudiantes de la clase media a baja. Los dueños de aquellas casas sólo tuvieron pocas opciones: habitar, cerrar, rentar o vender. Eligieron poner en venta sus casas. Los compradores no hicieron esperar mucho tiempo y ahora los nuevos dueños tienen planes de hacer restaurantes, hoteles boutique y locales comerciales.

Tuve la oportunidad de entrevistar a dos personajes dentro del mercado para saber qué es lo que más les afecta de una posible administración que quiere quitarles de un espacio que desde hace 40 años conquistaron. El primero es uno de los dirigentes, la segunda persona es uno de los vendedores que tienen más tiempo. Los dos fueron miembros fundadores del mercado, conocen la historia del lugar y concuerdan con lo mismo: Alfredo Toxqui no lo fundó.

La polémica entre el Mercado de Antigüedades y las autoridades municipales, al parecer es por un permiso de comercio, con límite para cierto número de vendedores. El otro conflicto es el de los empresarios (nuevos dueños de edificios) que están sobre la Plazuela de los Sapos y que quieren o están invirtiendo en la creación de nuevos establecimientos (restaurantes, hoteles, locales, cafeterías, entre otros)  contra este Mercado tradicional. ¿El motivo? Los nuevos dueños quieren acomodar en el paso peatonal mesas, sillas y sombrillas para que el paseo sea tan atractivo como los negocios que están en los portales frente al Zócalo o los café-bar que están sobre el Barrio del Artista.

Dirigente, la “Güera Cabrera”:

De este mercado que, en un inicio, fue de venta de objetos antiguos y que ahora se ha diversificado en el comercio de más productos que no tienen esa historia (que antes era incluso necesario que los vendedores contarán a sus clientes en potencia). Usted es una de las mujeres más visibles y más carismática entre los turistas, clientes y vendedores. Me ha platicado que es la única mujer que está desde que se fundó el mercado de antigüedades. Pero, ¿cómo es que nace el conflicto en el Barrio de los Sapos y esté Mercado de Antigüedades?

-Mira hija, esté tianguis nace de la necesidad que teníamos en ese tiempo de vender artículos que tenían una historia, de la necesidad de alimentar a nuestros hijos, hace cuarenta años que estoy aquí, eso es toda una vida de trabajo, trabajo que no me dieron hace cuarenta años por ser mujer. Aquí se vendieron libros muy importantes sobre la historia de Puebla, vestidos de grandes damas españolas, armas de fuego y espadas antiguas, monedas, cuadros y esculturas de arte sacro y hasta armaduras… por eso es la fama de este Mercado. Aquí mi esposo y yo fundamos este tianguis, junto con otras personas que lamentablemente fallecieron o que solo se fueron. La necesidad de encontrar la forma de sobrevivir fue lo que nos condujo a ofrecer lo que era nuestro o lo que otras personas ajenas al mercado venían a ofrecernos como hasta los días de hoy, que vienen y ofrecen sus artículos. Pero, todo estaba bien aquí con la venta del mercado, pues porque somos parte de la cultura poblana, aquí vienen los turistas y se enamoran del lugar, es un destino obligatorio en el pleno centro de la ciudad. Aquí hay armonía, pero… el conflicto se originó cuando la aún administración de Lalito Rivera empezó a quitar los bares, los antros y los dueños se vieron obligados a quitar sus negocios, él se agarro de dos o tres peleas que hubo en la noche y recuerdo que hablaban de esas peleas entre borrachos, por los jueves o viernes que estaba lleno. Había mucho chamaco de la secundaria y preparatoria, y al no ponerles restricción para beber alcohol, los dueños sin saber prefirieron cerrar el negocio antes que pagar multas. Porque de que las pagaban las pagaban. Pero ni modo, así cerraron y prefirieron rentar o vender sus casonas. Y ya hace algunos meses que a nosotros nos mueven de un lado a otro, nos dicen que son solo pruebas de ensayos de reubicación y nosotros estamos al pendiente porque esta administración tenía la intención de movernos más lejos, quitarnos de los sapos, pero ya se van y no podrán hacer nada, esperemos a ver qué pasa con la nueva administración de Tony Gali.

De estos 40 años que tiene trabajando aquí, usted conocía a los dueños de esta Plaza de los Sapos, ellos sabían que ustedes ocupan solo sábados y domingos y que seguramente había un acuerdo de dejar limpio el lugar antes de marcharse. Usted, ¿conoce a los nuevos dueños de estas casonas?
-Sí, el primero que compró la esquina es un ex-candidato político, el segundo es un italiano y el otro es un alemán. Pero son dueños nuevos que no quieren acercarse a nosotros porque nosotros somos gente humilde. Pero comen igual que nosotros, respiran el mismo aire. Una de las esquinas fue rentada como bodega, allí si no tenemos tiempo de acomodar nuestras cosas porque se venga la lluvia o el aguacero, allí las acomodamos. Rentamos esa esquina como bodega, la pagamos y no la estamos pidiendo ni prestada. Los nuevos dueños son muy alzados.

Entonces los nuevos dueños ¿no se acercan aquí el sábado ni el domingo? ¿No ha podido platicado con ellos sobre el mercado de los Sapos? O, ¿ellos no han venido a quejarse con usted?
-Uno de ellos vino a saludarme porque era candidato a la alcaldía de aquí, le comenté el problema que teníamos con la administración de Lalito… prometió ayudarnos a que este mercado siguiera con la tradición, porque Puebla es un estado de hermosas tradiciones. Después me entere de que él tienen planes de hacer un hotel, y los otros dos compradores quieren poner restaurantes de lujo para los ricos… que quieren espacio… sí, ¡quieren poner 20 mesas afuera de sus negocios para que esto sea igual a los portales del  Zócalo! Y pues les molestan los puestos que están estorbando afuera de sus negocios, pero ¿cómo van a querer tomar el paseo de los peatones y el lugar que nosotros ocupamos? Nosotros solo estamos dos días a la semana, fuera de nosotros, éste lugar no tiene vida.

Así pasa cuando las administraciones quieren hacer los “cambios visuales” de diferentes barrios en el centro de la ciudad y de los diferentes pueblos del estado. Muchos políticos tienen la idea de “sofisticar”, pero no imaginan a quienes van a perjudicar. Por ejemplo, de quitar este mercado, están perjudicando la sobrevivencia de familias enteras y el tradicional paseo de turistas que vienen a buscar objetos extraños o antiguos. Por cierto, ¿cuántos vendedores hay en este Mercado? Y, ¿qué piensan de los rumores de una reubicación?

-El sábado es el día que vienen menos, aproximadamente vienen 80. El domingo vienen todos que somos 200. Tienen miedo de lo que vendrá, muchos creen que nos van a correr a la fuerza, con todo y policías. Pero yo los tranquilizo, les digo: calma mis hijos, de aquí nadie nos mueve, porqué nosotros tenemos más de 40 años dándole vida al Barrio de los Sapos, nadie debe ni puede quitarnos, porque si alguien lo hace, aquí tengo a mis amigos de los medios que van a venir en minutos para grabar cualquier desalojo… No nos movemos y no nos movemos mis amores.

-Como líder les da confianza y seguridad de que no los moverán, ¿ellos que opinan sobre los rumores? ¿Qué le cuentan?

Sí se tranquilizan, pero tengo que estarles diciendo en cada reunión lo mismo. Pero ellos ven que estoy peleando por ellos y por todo lo que representa el lugar para el turismo y nuestras familias. Aunque ahí debe de haber uno que otro que habla mal de mí… jajaja. Desde que el candidato me regaló un coche y una camioneta, y que me compraron una casa enorme. Que la administración me tiene consentida para convencerme de quitar el mercado. Pero si van a decirme algo, que sea de frente.

Y, ¿qué les dice?

-Les digo: ¡yo soy carísima mis hijos!

¿Ya ha conversado con la nueva administración? Me enteré que aquí vinieron a buscarla.
-Jajaja… ¡sí vinieron! Aquí mismo vinieron a verme a saludarme y a abrazarme, ellos lo único que quieren es que no existan ni bares ni antros. Les dije que aquí todos los medios me conocen, y que si alguien nos quiere quitar, yo tengo a todos mis amigos para denunciar públicamente a quien se atreva a quitarnos. Ellos se fueron felices, creo que uno de los tres candidatos no vino a verme, pero el que tomará posesión si vino a verme.

-¿Qué pasara si la nueva administración decide quitarlos? ¿Aceptaría una reubicación? Y de aceptarla, ¿con qué condiciones aceptarían los líderes y los vendedores? Porque eso también ha sido noticia local: que los vendedores están divididos.

-Aquí nací, de aquí soy y esta es mi vida, aquí a todos los veo como a mis hijos, aunque a veces necesitan de que yo les tenga que estirarles las orejas. Pero si nos quitan, que nos reubiquen en una casona no lejos de aquí… que tenga varias entradas y salidas, que tengamos promoción en la televisión para que nos encuentren los turistas, porque muchos regresan y ya saben dónde encontrarnos y no queremos perder a nuestros clientes. No estoy pidiendo que nos regalen la casona, solo que nos la pongan en condiciones para que cada uno de nosotros pueda rentar el espacio, sin hacernos precios de empresarios, porque no lo somos. No estamos divididos, si escuché ese rumor de que los vendedores están molestos con sus representantes, pero eso fue una mentira para querer causar problemas y que nuestra organización empezara a dividirse para que este empresario tuviera más sencillo su trabajo de quitarnos, pero aquí todos somos parte de la misma familia. Aquí hay una casona que da vuelta hasta la esquina y tiene varias salidas (4 Sur y 7 Oriente), el caso es no irnos de aquí. Este es nuestro hogar, nuestra vida.

-¿Qué cambiará en caso de que ya no estén aquí?

-La verdad no queremos estar encerrados en una casona, dentro de espacios oscuros y reducidos. Aquí vienen de diferentes partes del mundo a conocer el turismo de antigüedades y artesanías que nosotros ofrecemos. Aquí han venido españoles, brasileños, cubanos, gringos, y hasta chinos y japoneses. Aquí han venido con cámaras a grabar este hermoso Mercado de los Sapos, para llevarnos a concursar frente a miles de destinos turísticos. Cambiará que una vez quitándonos nadie va a reconocer nuestra historia.

Vendedor:

¿Cuánto tiempo tiene trabajando en este Mercado?

-Desde que inició, aquí yo formo parte de los fundadores, ni siquiera nos reconocen nuestro trabajo, gracias a Dios, son 40 años.

En una placa sobre este Barrio, está el nombre de un ex gobernador: Toxqui. ¿Por qué no aparece el nombre de los primeros que fundaron este lugar?

-Lo conozco, él solo quiso su nombre en la placa para que nadie se olvidará de él. Todos los gobernadores hacen lo mismo para quedar en la memoria de los ciudadanos, es una adicción que tienen los políticos. Los pobres no tenemos cabida en esa ni en ninguna otra placa.

Usted que ha estado aquí trabajando desde hace cuarenta años, ha visto vendedores que vienen y que se van. Actualmente, ¿los conoce a todos? Como, ¿cuántos vendedores calcula que hay en el Mercado de los Sapos y sabe por qué inició el conflicto de quererlos “reubicar”?

-Claro, el Mercado tiene mucha historia, desde el nombre de Plaza de los Sapos, porque aquí se inundaba y se llenaba de sapos, y se inundaba por el paso del río. El conflicto, hasta donde yo sé es porque, el permiso que da el municipio es para 150 personas como máximo, pero somos 300 vendedores entre el sábado y el domingo. La administración se dio cuenta del exceso de vendedores. Y un empresario muy conocido, el del agua, es quién quiere este espacio libre porque compro algunas propiedades en el desnivel. Solo tres personas más y yo estamos desde que inició el mercado.

Ahora veo que hay muchos puestos de dulces regionales, de licor de nuez y de rompope, pan artesanal, libros, discos de música, joyería, libretas artesanales, zapatos, talavera, incluso hasta accesorios modernos que algunos son hechos en China, pero ¿qué era lo que al principio vendían en este lugar?

-Todos los vendedores éramos de antigüedades, solamente artículos antiguos. Pero ahora como ve, hay más vendedores artesanales de orfebrería, de cuadernos, de monedas del bicentenario, de collares, ropa, calzado, hasta esos jarabes de nuez, y de comida… bueno también los vendedores de talavera que ellos deberían de irse allá y no quitarnos clientes a nosotros. Bueno y hasta hay venta de juguetes en los puestos. No dudo que haya cosas Chinas, aunque no las he visto. Aquí deberían de vender solo antigüedades e irse los demás vendedores que no ofrecen nada exótico o extravagante a los turistas.

Entonces, ¿está inconforme con los vendedores que no ofrecen antigüedades y por el exceso de vendedores? ¿De quién es el problema del permiso municipal y quién los mueve: la administración? Porque he notado que hay semanas que están sobre la vialidad de la 5 Oriente, soportando bajo el Sol, cuando aquí en el paseo los árboles los cubren de los rayos y aminoran el calor.

-Sí estoy disgusto, y más porque ellos son nuevos, ellos no están desde que esto se fundó, no conocen que son los Sapos. Pero… no… los de municipio no nos mueven, esto no es problema de la administración, ellos no están encargados de aceptar o rechazar a los nuevos vendedores y mucho menos tienen que ver con el acomodo y desorden de los puestos. Pero el permiso es para 150 personas no para el doble, ese es problema de nuestros representantes, de nuestros líderes. Pero eso sí, seguramente los dueños de estas casas quieren libre ese paso, para nosotros es mejor tener nuestros puestos bajo los árboles y más ahora que empieza la temporada de calor. Pero, hasta donde yo sé, la administración no nos quiere quitar. Pero hasta pienso que nos mueven para mortificar la vialidad, nada más para eso, para molestar a los conductores, para que el tránsito vehicular sea lento y como usted vio que la calle está cerrada y se use como paseo peatonal. Es una escusa, es una estrategia política para poder movernos de este espacio. El propósito es quitarnos y no es la administración, son los empresarios.

Pero una solución es que sus líderes pidan el permiso para 300 personas y a cada vendedor lo ubiquen para que este acomodado y cada quién respete el lugar que le corresponde. Hablar con los empresarios para ponerse de acuerdo con el espacio, que supongo es el paso peatonal, y el paso peatonal no les corresponde a los nuevos dueños de esas casas. Usted, ¿sabe si su líder está gestionando un nuevo permiso?

-Sería una buena solución, pero los empresarios solo ven su beneficio, quieren apropiarse del paso peatonal… ellos no van a razonar ni con nuestros líderes ni con los vendedores. Y aquí la líder en un taxi para 4 personas mete a 20 personas para que estemos incómodos y nadie más pueda entrar al taxi. Así estamos amontonados y el paseo ya no se puede disfrutar y las personas prefieren ir de paso antes que quedarse a ver que compran. Ella se queda con la ganancia… A ella no le conviene pedir el permiso para 300 vendedores, si no entonces… ¿Cómo va a obtener su ganancia?

-Usted, ¿le ha comentado sobre esto a su líder, de que está inconforme? Y ya que está hablando de ganancia, ¿cuánto es lo que usted cree que gana?

-No le he comentado nada, porque aquí todos están agradecidos con ella, y los que le comentan algo, pues les dan cuello… ya no regresan a vender y ni se acercan a visitar ni para comprar. Por eso todos los vendedores son nuevos. Imaginé, a partir del vendedor 150 hasta 300 y tantos, son las ganancias que ella se queda al día. Si me quejo, me corre de aquí y nadie va a levantar la mano por mí, ninguno de mis compañeros querrá defenderme, ni mi antigüedad en este lugar hablará por mí.
¿Cuánto les cobra por la renta del espacio?

-No nos cobra mucho, bueno no me quejo de cuanto nos cobra pero si me quejo de que no tiene prioridad con los que estamos desde el inicio en esto. Pagamos una cuota de $20. El problema es lo que ella se gana al tener 300 personas vendiendo, los dirigentes se llenan los bolsillos sin darnos ni mejor espacio o de perdido no nos muevan de nuestro lugar, saber que estos son mis dos metros y ya. Y que dejen de amenazarnos.

¿Quiénes los amenazan y que les dicen?

-Mire, nos amenazan con eso de que nos van a desaparecer del lugar, que, porque el restaurante es de Amalfi, y el hotel de Tony Gali, y que el tal Junghanns, el del agua, va a poner un restaurante y quiere el paso libre para poner todas sus mesas afuera del restaurante. Ellos los empresarios y los políticos quieren este espacio para ellos y a nosotros nos quieren correr.
¿Usted ha podido hablar con los dueños de esos futuros establecimientos?

-No, ni quisiera. Porque después mis compañeros van a decir que ya me vendí y me quitaran de mi lugar. Aquí todos buscan una escusa para poder correr al que sea y entré algún amigo a vender. Si aquí todos están agradecidos con nuestra líder, porque les da la oportunidad de vender, y porque ella les dice “te rento el espacio porque te amo”.

En unos días será el cambio de administración municipal, ¿cree que se llenará de hoteles de lujo, cafeterías, restaurantes, cada establecimiento con sus mesas, sillas y sombrillas como lo habían ideado el año pasado las autoridades municipales? ¿Qué espera sobre la discusión que hay en el Barrio de los Sapos y el mercado de antigüedades?

-Espero que se pongan de acuerdo con nuestros líderes y cumplan con los permisos establecidos… que si el permiso cubre a 150 personas, que sea sólo para 150 personas y no para 300. El municipio fija el número de vendedores, del 151 para adelante tendrán que irse a otro lugar, y a lo mejor eso si traerá fuertes consecuencias, porque  los corridos sí se van a enojar y a lo mejor eso hará que el conflicto crezca y se salga de las manos de nuestros dirigentes. Aquí debe de ser un negocio de antigüedades y también generacional. No quiero ni ver el día que los empresarios nos quiten de aquí, la administración debe de estar consciente de las familias que aquí laboran los fines de semana, darle prioridad a los que no somos ricos como esos empresarios. Esto no es algo que se pueda quitar de un día para otro.